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el biologo loco
21 December 2016 @ 11:27 am
Esta vez se me fue un poco de las manos.

Nuevamente, ir a Santa Úrsula en bici, pero esta vez por el camino largo, subiendo hasta El Portillo (Punto de conexión entre las carreteras de La Esperanza y La Orotava, y a las puertas del Parque Nacional del Teide).

Lo que subestimé fue no tanto mis fuerzas, que quedaron casi agotadas, sino las inclemencias del tiempo. Del clima... que no de la edad. Aquí el relato.

Como todo, todo comienza con un plan. Quería hacer dos cosas: Conocer más pistas de las cumbres de La Esperanza, y conocer pistas por las cumbres de La Orotava. La forma que había de hacerlo así el mismo día era subir hasta arriba por un lado y bajar por el otro. Esta es la ruta planificada:
Plan1.PNG
GPS Track Editor, con la ruta dibujada con BikeMap.

Y esto fue lo que hice en realidad:

Raices Portillo Orotava.PNG
GPS Track Editor, con la ruta grabada con OruxMaps.

Pero, como dijo aquel, vayamos por partes.

1, La pista

Esta vez conté con una inestimable colaboración, que fue el traslado hasta las Raices para ahorrarme las dos horas de ascenso hasta aquí desde casa. Y menos mal. El tiempo amenazaba lluvia. Estaba oscuro y nublado, pero aún así, me puse en camino, ensando que bueno, la lluvia tampoco es grave.
Aquí tomé la pista de los llanos de Abote, pero con destino las Lagunetas. Una pista sencilla, de subida, sin demasiada complicación. Un poco de lluvia, nada incómodo. Pero a partir de las lagunetas, la cosa cambió. La pista consistió en un llaneo parriba y pabajo por un pedregal descompuesto que hacía el avance complicado. Como iba por vertiente sur, las nubes y la lluvia se quedaron atrás.
Así fui llegando a una zona conocida por mis años en el Aridama, Orticosa, que conecta con la carretera de Arafo.

Raices Portillo Orotava 2.PNG
Un detalle del recorrido, representado con GPS Track Editor, y coloreado por altura.

2. Carretera a la muerte. Digo cumbre

Pues aquí llega la parte dura. La lluvia era constante, aunque no intensa, y la carretera era un ascenso continuo. En este punto pude haber decidido otro camino, mas directo, más facil... Pero no más poderoso. Digo fácil. No, como soy asín, po parriba.
Despacito y con buena letra, me puse por la carretera de la esperanza, ya bastante calado. Poco a poco fui entrando en la nube, la niebla me rodeaba cada vez más. Cuando salí de la Corona Forestal, allá por La Crucita, me topé con los vendavales que subían por la ladera norte, arrastrando una voz  cruel... digo lluvia y frío. Hay que seguir.
Sin darme cuenta, porque tenía una visibilidad de 5 a 10 metros en la niebla llegué a lo que se conoce como la tarta, un tramo de la carretera que ha cortado la montaña y se ven estratos de cenizas de diferentes colores, dando el aspecto de una tarta de chocolate toda rica.
Cabe destacar la imbecilidad de los conductores en este tramo, en su mayoría guiris. Señores conductores. Ciclista y con niebla, afloja. Casi soy testigo o víctima de un par de choques frontales por ponerse a adelantar sin las precuaciones pertinentes.
El frío embotaba mis piernas. La lluvia se fue transformando en un granizo frío. La niebla me impedía apreciar el camino. Los pies había dejado de sentirlos, las piernas entumecidas perdían fuerza, las manos ya temblaban. Y de repente, el desvío de Izaña, altura máxima (unos 2300m). Agonizando de frío pensé Victoria, ahora solo queda bajar.
Aún quedaban un puñado de kilómetros hasta el Portillo, pero era ya en descenso.
Cuando entré por la puerta, debía de tner un careto de caminante blanco, de esos de más allá del Muro, porque casi sin darme cuenta me encontré delante de una chimenea con un chocolate caliente en las manos, sentado a la mesa con unos alemanes.
Estaban todos flipando, que como se me ocurrió eso. Debíamos estar a dos o tres grados. Tardé 30 minutos en dejar de tiritar, las puntas de los dedos de las manos dolían mientras el calor y la sensibilidad volvían. Poco a poco, fui recuperando color.

RaicesPortilloQuintaElev.png
El perfil de elevación, generado con GPS Visualizer. En colores, la velocidad.
3. El descenso
Cuando me vi en disposición de continuar, aún con tiritonas, me dispuse a bajar. Este tramo tenía pensado hacerlo por pistas. Pero dadas las circustancias de lluvia y frío, decidí descender por la carretera, de una forma más directa (las pistas quedarán para otra ocasión).
Y qué gozada. 30 km de descenso contínuo, casi sin coches.
La lluvia había cesado ya, y conforme iba bajando, la temperatura fue aumentando (como era de esperar). Sin más complicaciones, acabé llegando a casa, donde, después de comer abundantemente y una abundante ducha de agua abundantemente caliente, me eché en el sofá con abundantes mantas enzima. Digo encima. Y después de abundantes horas, conseguí recuperar todo el calor.

Detalles técnicos:
Al final fueron unos 72 km, con altura máxima en 2324 después de 1800 m de desnivel. Not bad.
OM_SCREENSHOT.jpg

Próximamente, más. Y puede que mejor. Sean felices.
 
 
el biologo loco
16 December 2016 @ 05:28 pm
Voy a elegir un alineado al centro del texto... a ver qué tal queda.

La visita al Parque Nacional de Tanjung Puting fue en casa flotante, un klotok. En la barca nos transladamos, dormimos y comemos, y bajamos sólo para ir a las estaciones a ver los monetes... y como se verá más adelante, a veces ni eso.


Esta ya la puse, pero... Es la primera. Tiene que ir aquí...


El acceso al barco lo hicimos por entre las casas de la gente.

El colchón era de quita y pon, así como la mesa y los muebles. Disponíamos de la cubierta superior para nosotros, mientras que en la inferior vivía y trabajaba la tripulación. Además de nuestro guía estaban el chófer y dos personas más que se encarrgaban del acomodamiento del viaje.


Vista frontal a la entrada del río Sekonyer.

Y ya está, a disfrutar del trayecto por el río Sekonyer.

A la hora de comer, se coloca la mesa.


Taca. Y a comer.

A la hora de dormir, se extiende el colchón, se coloca la mosquitera, y ala.


A buen recaudo de los mosquitos ambientales.


La mosquitera creaba un efecto curioso.


Y mientras, continuamos camino.

Teniamos un mirador privilegiado. A ambos lados, el borde de la selva. Con suerte, el sol realzaba los colores. Con suerte caía un chaparrón de los buenos. En cualquier caso, estampas maravillosas.


Un mirador privilegiado.


Un panorama privilegiado.

Por el camino pudimos socializar en profundidad con el guía. Aquí todavía nos soportaba.


Y en estas estábamos cuando de repente...

No, espera... no hubo bajas...


Esto sí. ¡Una orangutana en la orilla!


Así, muy cerca.

Próximamente, La Oranguchica de la Orilla.
 
 
el biologo loco
12 December 2016 @ 12:23 pm
Orangután, Orang Hutan, gentes de la selva.

Y quedan pocos. Y están siendo exterminados, fundamentalmente por destrucción de su hábitat. Como con tantas otras especies...


Míralo que bonico

Su avistamiento era controlado. En diferentes estaciones del parque de Tanjung Puting tienen plataformas de alimentación, donde se deja comida para que poblaciones salvajes engan y coman. Y al lado, dejan acercarse a los turistas, cuya aportación económica va a la gestión del parque (al menos en nuestro caso, a través de la Fundación mencionada anteriormente). Esto hace que las poblaciones salvajes estén algo más acomodadas que otras realmente salvajes. Al menos son menos vulnerales.


Plataforma de alimentación para poblaciones acomodadas.


Plataforma de observación para tener controlados a los humanos.

Sin embargo, aqui cada uno va a su bola. Los monetes allá, dando sus paseos arbóreos, los turistos acá, haciendo nuestras foticos. Y la verdad, merece la pena.


Oranguniños. Trepando.


Dígitos orangutánicos.





Los orangutanes estaban realmente cerca.

Una pasada. Como somos asín, llegabamos más tarde que el resto de turistos, los cuales se iban yendo mientras nosotros nos quedábamos con el sitio pa nosotros. Y eso siempre mola.

Ala pues, pronto habrán más. Sean felices.
 
 
el biologo loco
05 December 2016 @ 01:14 pm
Parque nacional de selvas y manglares en el sur de Borneo, es uno de los reductos protegidos de orangutanes.

Indonesia.PNG Borneo.PNG Tanjung.PNG

Con el gran trabajo que hacen organizaciones como la Fundación de Amigos de los Parques Nacionales (Friends of the National Parks Foundation, FNPF), se consigue poco a poco restaurar y repoblar areas dañadas de los bosques y fomentar la protección de las especies autóctonas, en especial el orangután.

Con esta misma organización como contacto, realizamos un recorrido variado por diferentes puntos del parque. Y cómo mola.

Orangután de Madera
El primer gran orangután que vimos. De madera. Un maderangután...

La primera parte de la visita al Tanjung Puting consistió en un paseo en barco local, con paradas en varias de las estaciones del parque para la observación directa de orangutanes "salvajes" en su "hábitat natural", viviendo en el barco (esto es, comiendo y durmiendo).


El puerto de Kumai.


Un barco en el puerto.


Varias vistas del puerto.


Nuestra casa en los prozimos tres días.

Partimos del puerto de Kumai ya instalados en nuestra nueva casa, y enfilamos hacia el río Sekonyer, el cual señala el borde norte del parque, y marca perfectamente la diferencia entre la zona protegida, selva frondosa y la no protegida, terreno arrasado para cultivos.


Ya hablaremos de la devastación...

Y tras poco tiempo de navegación, empezamos a ver bichos. Como estos monos narigudos.

Nasalis larvatus

Y finalmente llegamos. una sucesión de varias estaciones donde compartimos avistamiento con un porrón de bulés.



Un montón de fotos de orangutanes que molan mucho. Aquí pongo una selección, para verlas todas pasen por aquí:

Este es mi album de Picasa. Ah no, de shit google fotos

No quiero aburrir con fotos de orangutanes, así que las escondo.Collapse )

Iré poniendo las que más me gustan.

Sean felices.
 
 
el biologo loco
11 November 2016 @ 01:33 pm
Nuestros primeros pasos en la tierra de Indonesia fue el aeropuerto de Yakarta. A más reseñar fue el macroinfarto de olvidarme el pasaporte en el avión (sí, tuve que entrar de nuevo a por él), las todo sonrisas de la gente y el cambio de terminal para tomar el avión regional que nos llevaría a la provincia de Kalimantán.

Borneo
Calor. Humedad. Y un aeropuerto chiquitito. Y los primeros contactos con los locales: ¿queréis transporte? ¿queréis transporte? ¿queréis transporte?

Después de recomponernos, mochila al hombro y ala. A caminar al pueblo, que son unos 2 km. O 4 km o 7 km, según a quién y cuándo preguntes. Osea, ahi al lao. En realidad fue un paseo hasta que llegamos al pueblo, y lo primero que nos topamos fue un centro comercial que utilizamos para avituallarnos de las necesidades básicas, como comida y pollo asado picante.

Y ahí estamos, cun nuestro pollo, cuando empezamos a hacer gala de nuestra popularidad: Todo el mundo quería hacerse fotos con nosotros.
Caminando-ando por el pueblo, sin dinero porque no habíamos cambiado aún, cuando nos metemos en un banco a eso mismo. Y entonces, empezaron las sorpresas.

Sin haber hecho absolutamente nada más que tener cara de "bule", extranjero (saltaba a la vista...) una local se nos acerca, y con toda su buena voluntad nos ofreció un par de tarjetas telefónicas. Ella, en su tienda de telefonía, nos vió así descolocados, así que actuó de esta forma. En nuestro estupor, le respondimos con algunas de las cremas que iban en el estuche del avión (recuerden, en bussiness). Y así ya continuamos el resto de la tarde.

Rápidamente se fue añadiendo más gente, y lejos de una idea preconcebida de que todos buscan negocio, su motor fue la curiosidad, la novedad y las ganas de ayudar.





La escalada de violencia, digo charla se continuó en un ambiente amable y distendido entre mapas, preguntas, chistes y fotos. Taanto que acabamos en la casa del iman Aleh, que nos ofreció su salón, su ducha (llevabamos ya varios días sin, entre aviones y aviones), y su cena, nos enseñó sus pajaros y cenamos en su casa con su familia.



Al final, nos alcanzó en su coche a la sede del FNPF, donde nos reuniríamos con Juan al día siguiente.

Primer día en suelo indonesio. No podía haber sido mejor.
 
 
 
el biologo loco
07 November 2016 @ 02:19 am
Tenerife es una isla montañosa. Yo lo sabía, lo sabe todo el mundo. Se ve desde la playa, cómo las nubes chocan allá arriba, cuando coges el coche y subes y subes por infinitas curvas. Y se sufre en las carnes propias cuando uno se pone a pedalear.

Ésta es la crónica de un pequeño trayecto biciclístico, un recorrido que une dos localizaciones habituales: Santa Cruz, capital del reino, y Snata Úrsula, allá en el norte. Y es una descripción también técnica, haciendo uso de las herramientas digitales de las que disponemos hoy en día. Y como no, fotos de mi careto.


El mapa de ruta.

Los casei 42 km hacen el recorrido de una longitud relativamente asequible hasta para un profano. El problema principal es que entre Santa Cruz y Santa Úrsula hay una montaña de por medio, como muy bien se puede apreciar en el perfil de altimetría.


El perfil de altitud. Creado con GPSvisualizer.

Se puede suavizar según por donde se vaya, pero como soy asín, po me fui por lo divertido: por las pistas de la cumbre.

El Ascenso
El ascenso corresponde, como habrá usted podido deducir, al tramo de subida. Este primer tramo sube por La Cuesta hasta La Laguna, donde se toma la carretera de La Esperanza y se sigue subiendo hasta dicho pueblo. Y un rato después de subir un poco más, se llega a la pista que será El Segundo Tramo

A destacar de este tramo es que es subida siempre. Desde que se sale de mi casa no paras de subir. la pendiente no es despreciable, y tiene tramos que te hacen preguntarte si las rodillas sobrevivián una pedalada más. Y hay que hacer especial énfasis en el tramo de la Cuesta de Piedra, que por ahorrarme un rodeo por la carretera general me subo en línea recta por el barrio del mencionado nombre. Y todos sabemos lo que pasa cuando se salva un desnivel en una distancia más corta. Se puede ver en el perfil de altimetría ese pequeño cambio de pendiente en el km 2. Pero bueno, se supera. Con los pulmones colgando, pero se supera. De resto, poco más que seguir subiendo. Hacer estos 15 km en menos de dos horas... not bad.

He de decir que estoy sorprendido. Los conductores por aquí, por lo general, respetan, salvo el kinki de turno en general adelantan con seguridad, y se esperan pacientemente detrás hasta que puedan hacerlo. Chachipunto pa nosotros.

Aquí viene una "mi primera vez": Primera vez que subo hasta La Esperanza (y más allá) en bici. Ya en dicho pueblo, fui adelantado por otro biciclista, que estando en la misma pendiente, pues llevaba un bastante más alto ritmo.

La Pista
Pasada La Esperanza, sigo subiendo por la carretera que en última instancia acabaría llegando al Teide. En las Raíces sale la pista de las Lagunetas.


Ya en las cumbres. Allá abajo Santa Cruz.

Por lo visto mi plan coincide con una ruta bicilista establecida, la BC1... Al menos durante un rato, porque aunque vea los carteles indicando "La Caldera de la Orotava" tiraban pabajo... probablemente para volver a subir posteriormente.. Y mira, no, tampoco estoy para masoquismos innecesarios. Así que seguí subiendo por la ruta planeada hasta que se estabilizó a una cierta altura donde fue llaneando, parriba pabajo parriba pabajo, por un trayecto que no conocía y que siempre había querido hacer.



Ou yeah. Qué gozada. Qué de baches y qué tembleque. Por el bosque de pinos, por el monteverde por dentro de la nube perenne del norte. Estaba disfrutando tanto de la pista que llegado el momento de salirme de ella para bajar por el desvío planeado, continué un par de kilómetros más improvisando con el mapa.

El Descenso
Pa qué habre improvisado.

En lugar de la pista de cemento que habría tomado (muy empinada, pero de cemento al fin y al cabo), acabé bajando por un caminocabras pedregoso, abandonado y lleno de hojas. Y empinado. Mi experiencia trialera es tal (tal poca) que rápidamente eché pie a tierra antes que cabeza a tierra, y bici al hombro. Afortunadamente fue un tramo corto.

Y a continuación, el locurón. Volviendo al perfil de alturas, se puede comprobar que El Descenso consiste en descender (obviamente) 800 de los 1100 m de desnivel ascendidos durante los 20 km de Ascenso... en escasos 3 km. Qué locura. Temía por la integridad del sistema de freno (y por extensión de mi crisma), era tal la pendiente de bajada que si me descuidaba me iba de cabeza por delante del manillar. Estando parado.


Locurote de bajadote

Como usted comprenderá, mantuve la velocidad en unos cómodos 10 km/h, lo cual, dadas las circustancias, ya era un logro de por sí.

Pero mira qué vistas.



Ala pues, sean felices.
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PD: Y se preguntarán... ¿¿y este por qué nos cuenta todo esto??

Pues porque me ha molado tanto que he tenido que compartirlo. Y me he quedado con ganas de más.

Bonustrack: la tabla de datos generados por el propio OruxMaps

 
 
el biologo loco
24 October 2016 @ 02:04 am
Ya lo teníamos todo preparado. Vuelos facturados, asientos elegidos. Aleatoriamente, el trayecto entre Dubai y Yakarta nos reorganizaron el asiento y nos recolocaron en clase Business. Pero a Yoli, que llevaba una reserva por separado, pues no. Y parece que le tocó un vuelo especialmente turbio...

Pero al reorganizar los asientos, nos repartieron a los tres aleatoriamente. Así que me tocó al lado de de una señora indonesa, que volvía a Yakarta, mientras que Nuria cayó en el asiento de alante, y Paula en el otro lado del avión.

En cualquier entorno por el que me encuentre habitualmente habríamos dicho a alguien que pa estar con los coleguis, nos cambiaríamos los sitios. La gente normal lo haría así sin mayores problemas.

Pero parece ser que que no, que en otros ambientes no es tan fácil. Parece que la doña no se esperaba tener a un gallardo acompañante en el asiento de al lado, así que después de intercambiar un par de palabras de saludo, se dedicó a buscar asientos a los que podría cambiarme. Por supuesto, yo.

Finalmente, cuando las puertas del avión se cerraron y vimos que no quedó ningín asiento libre, procedió a intentar cambiar de asientos para, dentro de lo malo de tener a alguien al lado, que sea lo menos malo... Yo, en mi mente lo veía claro: puestos a movilizar al personal, que sea molestando lo mínimo posible y ponernos los coleguis juntos. Para ella, el orden de prioridades era tal que así: nadie > chica > yo > anyone else. Que si se cambia Nuria por mí, fantástico. Finalmente le propuse cambiarme yo por el hombre que estaba al lado de Nuria. Y la respuesta fue la que menos me esperaba... ese? si es calvo y viejo... mmmmmvaaaaaaaaale xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Y esta es, amigos míos, la diferencia cultural barra económica que nos separaba, dos personas que comparten primera clase (o Business, que por lo visto hay una Primera Clase que es más Primera todavía), una que lo paga y otro que le tocó por alineamiento de planetas; una persona que lo que más le gusta de España es Zara, y otra persona que lo que más le gusta de Indonesia es dormir en la selva.

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PD: Total, los asientos de la clase Business son tales que con un botón subes una pantallita y te aislas por completo del compañero...
 
 
el biologo loco
22 October 2016 @ 01:53 am
Dubai

Una ciudad en medio del desierto. De la nada más absoluta. Con arena por doquier, hasta en el aire.

En Dubai paramos en una escala de muchas horas. Impacientes por empezar el viaje, Dubai supuso un entrante curioso, la primera incursión hacia las diferencias culturales.

Lo primero que nos encontramos en Dubai fue su seguridad aeroportuaria. En la aduana de entrada al pais, a la salida del aeropuerto, recibimos una bienvenida sorprendente, todo sonrisas. Y fui víctima del registro más desganado de la historia; casi que tengo que terminarlo yo.

Salir a la calle supuso una bofetada. Física, que no cultural. El aire estaba tan caliente que de haber ADN flotando, acabaríamos transformados del choque térmico. Jajjaja, en fin.... Quemaba en la piel, quemaba al respirar. No es de extrañar que toda la vida fuera de interior, con el aire acondicionado en temperatura pingüino.


Pasadizos para todo.

Teniamos tiempo, aunque no había que demorarse. Dubai, como curiosidad social y arquitectónica, tiene algunos atractivos que molan, así que derechos al metro. El aeropuerto pilla lejos, unos 30min hasta el downtown. Desde el tren, una extensión de casas bajas entre la calima, y a lo lejos, rascacielos.


El metro de Dubai está totalmente automatizado. Delante y detrás, un enorme ventanal. Aunque uno de los extremos alberga la primera clase. En el centro, una zona exclusiva para mujeres.

En el downtown, el Dubai Mall, el centro comercial más grande del mundo... con su propio acuario gigante.



El Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo. Subir a lo alto, unos 30€... Subir a lo más alto, unos 80€; ¿Merecería la pena? Puede, a lo mejor de noche, o con el día limpio. Hoy no.


El centro comercial... bueno, un centro comercial, con tiendas. No es nuestro sitio.



Nos encanta disfrutar de un agradble paseo por el infierno.

A continuación, la siguiente curiosidad era el Palm Jumeirah, la palmera de arena creada sobre el mar. Para ir allí, unos 30 min de metro y un tranvía por entre una urbanización de edificios mega altos. Y allí, un monorail recorre el tronco de la palmera hasta el exterior, donde nos encontramos con un hotel con centro comercial, parque acuático y techos de colores. Las playas, todas privadas. Desde el monorail se puede apreciar la curvatura de las hojas palmeriles.


Monoraiiiiiiil


Se pueden apreciar las hojas...


Techos de colores.

Como no se podía hacer nada por allí, con las mismas vuelta al aeropuerto. Monorail, tranvía, metro, aeropuerto. Dubai, para el mundo un importante centro de negocios en crecimiento; para nosotros, una curiosidad arquitectúrica. Para la próxima, el centro viejo, dicen que mola.


Como aperitivo, not bad.

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==Bonus Track==
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Al salir de Dubai, nos metieron en Business. Bueno, a Yoli no...
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el biologo loco
21 October 2016 @ 10:36 pm
Y Nuria dijo: "Vámonos a Tailandia!"

Y a Indonesia que nos fuimos. Lo que pasó entre un momento y otro es el proceso normal de organización de un viaje. Que si gente parriba y pabajo, sitios parriba y pabajo, blogs de otros viajeros parriba y pabajo.


¿Alguien dijo Indonesia?

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Que sí, que dije que iba a intentar recuperar esto y ser más activo. Pero el mundo real es tan absorbente...
 
 
el biologo loco
17 August 2016 @ 11:24 am
Hay gente que estas cosas le salen solas. A mi, sin embargo, tomar la iniciativa de realizar una actividad por mi cuenta sin depender de nadie siempre me cuesta. En términos termodinámicos (terminodinámico?) soy como una reacción exotérmica que no ocurre espontáneamente: necesito superar una energía de activación, normalmente catalizada por el entorno, al rodearme de la buena gente.

Pero eso no siempre es posible, en ocasiones tengo que encender mi propia chispa.

Llevo tiempo queriendo hacerlo, pero nunca había encontrado el momento: montarme en la bici y pedalear durante días. Cuestiones laborales, supongo, falta de tiempo, responsabilidades.

El momento parecía haber llegado. Una estancia (muy interesante) en Viena llegaba a su fin, la ausencia de responsabilidades (en principio) era propicia, la motivación era superlativa (Un evento como éste contribuye enérgicamente): De Viena a Madrid, en bici.

Durante un mes lo medité y valoré, en dos semanas me puse a planificarlo. Aprendí a diseñar la ruta para GPS, a valorar el camino con los mapas y las fotos de satélite. Me probé físicamente con rutas de 80 km alrededor de Viena, y con una prueba de esfuerzo límite con esta escapada a Bratislava-y-vuelta (160km en un día). Solo me faltaba el reto mental, la dureza real de un camino que no tiene vuelta atrás.

El recorrido pensado iba por el sur de los Alpes, por Italia. Con un pequeño rodeo para pasar por Croacia. Me puse como tope Milán, y allí valorar. Me dije: "100km al día me parece adecuado.", asín que me planteé etapas de alrededor de 100 km.

Ya lo tenía todo dispuesto, etapas, hasta dónde y cómo dormir. Pero noticias de última hora hicieron que todo tuviera que ser cancelado.
La respuesta de los editores del JBC, con la valoración del trabajo enviado: hay que hacer trabajar. Hay que volver inmediatamente a Madrid.

Aún así y en contra de algunas opiniones, me subí a la bici y me puse a pedalear.

http://Aqui debería aparecer un mapa, pero no furula